El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, consideró que, para que Uruguay se desarrolle, es necesario incrementar la producción en todos los rubros.
Adelantó que se elaborará un plan de manejo del agua, un plan para erradicar las garrapatas y que se impulsarán políticas diferenciales para la producción familiar. Durante su asunción, ponderó la investigación, a fin de aumentar la actividad del sector.
Ante la presencia del presidente de la República, profesor Yamandú Orsi, Fratti asumió su cargo este jueves 6, en la sede ministerial. También hicieron lo propio el subsecretario de la cartera, Matías Carámbula, y la directora general de Secretaría, Cecilia Riera. Además, participaron la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse; el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez; el prosecretario, Jorge Díaz, y otras autoridades del gabinete.
Fratti informó que, para elegir a los directores del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, se consideró la idoneidad y la memoria institucional, a fin de fortalecer la carrera administrativa de la institución. Aclaró que no se utilizará el método de auditoría, a no ser que algún caso lo amerite.
Recordó que una parte importante de la suerte de los uruguayos se relaciona con las acciones que desarrolle la cartera que él comienza a dirigir. “Es el medio rural el que nos trajo de la colonia a estos tiempos”, dijo. En este contexto, recordó que más del 90% de la superficie de Uruguay es apta para la actividad agropecuaria y que la agroindustria es un pilar de la inserción externa del país, ya que representó entre 75% y 80% de las exportaciones de bienes, unos 10.000 millones de dólares, en 2024.
Además, informó que el sector agropecuario conforma el 7% del producto bruto interno (PBI) en forma directa. Si se incluyen las industrias asociadas, comercio y transporte, su contribución oscila entre 14 y 16% del PBI. Aseguró que la importancia de los procesos agroindustriales trasciende la generación de divisas, ya que emplea en forma directa a unas 220.000 personas, lo que representa el 13% del total de la población ocupada. La producción familiar alcanza entre 14% y 17% del valor total de la producción en los rubros fruticultura, horticultura, apicultura, ganadería, carne vacuna y lechería, dijo.
Asimismo, insistió en que la producción ganadera se desarrolla en Uruguay sobre una fuerte base pastoril, con más del 80% del territorio ocupado por praderas naturales y sistemas de producción que favorecen la reducción del carbono y la conservación de la biodiversidad y del bioma pampa.
Líneas programáticas y políticas diferenciales
Entre las principales orientaciones, se incluyen: más terneros, más productos, más industria y más exportación, lo que significa más trabajo, afirmó Fratti. También habló de la importancia del agua para la producción y el consumo, y de desarrollar políticas diferenciales en favor de la producción familiar. Aludió a la necesidad de focalizar en el desarrollo rural a la hora de planificar el incremento productivo sostenible, con un plan nacional de agricultura familiar, un plan nacional de agroecología y un plan nacional de género.
En cuanto a las políticas agropecuarias para la granja, mencionó que se fomentará el concepto de protección y soberanía alimentaria para la vitivinicultura, una nueva etapa hacia una reconversión integral del sector. Para el acceso a la tierra, cumplirá un rol central el Instituto Nacional de Colonización, con asesoramiento y apoyo crediticio para la inversión y el desarrollo. Agregó que la pesca es otro recurso estratégico de riqueza y soberanía.
Ademås, se refirió a la exportación y la calidad de los productos, al trabajo en conjunto con Cancillería; y a la necesidad de mantener, ampliar y profundizar el mercado de los productos, auspiciando los procesos de generación de valor agregado en la materia prima.
También puntualizó en el aporte del ministerio por la estabilidad, como concepto de política macroeconómica. Asimismo, consideró que Uruguay debe producir más en todos los rubros, con una atención especial sobre el sector de la granja, debido a su vulnerabilidad. Para hacerlo, consideró necesaria la inversión destinada a fortalecer el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), así como a cuidar el ambiente y los recursos naturales.
Fratti también valoró la necesidad de delinear un plan nacional de manejo del agua, que se transforme en una política de Estado, y que permita acercar el agua a las parcelas, tanto para consumo humano como para la producción.
Asimismo, anunció la intervención de la secretaría estatal en los predios afectados por irregularidades en los fondos de inversión ganaderos y consideró que ese tipo de negocios nada tiene que ver con la actividad agropecuaria, que sigue siendo segura, valoró.
El ministerio también promoverá “un shock de extensión rural” en el norte del río Negro, zona del país que, según estudios técnicos, registra menores niveles de producción. La administración se encargará, además, de elaborar un plan nacional de lucha contra las garrapatas, para mitigar las posibles consecuencias del uso indiscriminado de medicamentos para su control y proteger así las exportaciones.
Sobre el final del discurso, ponderó el rol que cumplen los trabajadores rurales. “Permítanme hacer un sentido reconocimiento especial a los peones y a las mujeres rurales que, con su gran sacrificio, entrega y cariño por la tierra, han contribuido a lo largo del tiempo a la grandeza de nuestro país”, concluyó.